LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN Y DEFENSA DEL PRESUPUESTO DE LAMBAYEQUE
Cuando hay corrupción, se pierden medicinas, se abandonan escuelas, se paralizan obras y la gente paga las consecuencias. Por eso, la lucha contra la corrupción no es un eslogan: es una obligación moral. El dinero público no es de autoridades ni de funcionarios: es del pueblo.
Desde el Congreso, asumiré una fiscalización firme para proteger el presupuesto de Lambayeque y asegurar que cada sol se convierta en servicio y obra real.
La transparencia no puede ser opcional: debe ser una regla.
¿Qué impulsaré?
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Más transparencia y control:
iniciativas para mejorar la supervisión de obras, compras públicas y programas sociales. -
Sanciones efectivas:
apoyar medidas que castiguen la corrupción con consecuencias reales y rápidas. -
Control ciudadano:
promover mecanismos para que la población acceda a información clara, sencilla y verificable.
¿Qué fiscalizaré?
- Obras públicas, licitaciones, compras y programas del Estado que se ejecutan en Lambayeque.
- Denunciaré irregularidades y exigiré rendición de cuentas cuando haya señales de corrupción o mala gestión.
La política debe recuperar respeto. Y eso solo se logra con honestidad, firmeza y resultados verificables.